Suficiente ilustración se tiene con relación a las prácticas correctivas hacia los niños, a través del maltrato de palabra o con castigos físicos.
Pegarles a los niños para disciplinarlos en incorrecto, pues además de que el golpe les causa daño físico, les genera temores y aprenden a obedecer más por miedo que por convicción, por lo que el mensaje que a ellos les va quedando claro, es que lo correcto no es hacer lo indebido, sino, no dejarse coger para no recibir el castigo.
